La cirugía de aumento mamario ha evolucionado de forma significativa en los últimos años. Más allá del aumento de volumen, las nuevas tendencias en implantes mamarios se orientan hacia resultados más naturales, procedimientos personalizados y una planificación médica más precisa. Este cambio responde tanto a los avances tecnológicos del sector como a una transformación en las expectativas de las pacientes.
El doctor Allan Pérez, especialista en medicina y cirugía estéticas en DOLCE Medical Center, señala que esta evolución refleja una mayor demanda de resultados equilibrados. “Cada vez se busca menos un cambio evidente y más una mejora que se integre de manera armónica con la estructura corporal de la paciente”, explica. Según Allan Pérez, la planificación previa es uno de los aspectos más importantes para conseguir un resultado adecuado y evitar expectativas poco realistas.
Uno de los factores clave en este tipo de intervenciones es la posición del implante. La decisión de colocarlo por encima o por debajo del músculo pectoral depende de aspectos como la anatomía de la paciente, la cantidad de tejido mamario disponible, el tipo de implante elegido y el resultado que se desea alcanzar. Esta valoración individual permite adaptar mejor la técnica a cada caso.
La colocación submuscular, es decir, por debajo del músculo, suele considerarse en pacientes con menor cobertura de tejido, ya que puede contribuir a una transición más suave en la parte superior del pecho. Por otro lado, la colocación subglandular o prepectoral, por encima del músculo y debajo de la glándula mamaria, puede ser una opción cuando existe suficiente tejido natural para cubrir el implante.
En este sentido, Allan Pérez destaca que no existe una única técnica válida para todas las pacientes. La elección del plano de colocación debe responder a una evaluación médica personalizada, teniendo en cuenta tanto la anatomía como las expectativas y el estilo de vida de cada persona.
En los últimos años también se ha consolidado el plano dual, una técnica intermedia en la que el implante queda parcialmente cubierto por el músculo en la zona superior y en contacto con la glándula en la parte inferior. Este enfoque permite ajustar el resultado a la anatomía de cada paciente y refleja la tendencia actual hacia procedimientos menos estandarizados.
Otra alternativa utilizada en determinados casos es el aumento mamario híbrido, que combina implantes con grasa autóloga de la propia paciente. Esta técnica puede ayudar a suavizar contornos y conseguir un acabado más integrado, aunque su indicación depende siempre de la valoración médica.
Desde DOLCE Medical Center, Allan Pérez subraya la importancia de abordar estos procedimientos desde una perspectiva médica, personalizada y realista. La cirugía mamaria actual avanza hacia técnicas más adaptadas a cada paciente, en las que la seguridad, la planificación y la comunicación con la paciente tienen un papel cada vez más relevante.
